1. Detecta tus fugas de tiempo
- ¿Cuánto tiempo dedicas a tareas administrativas?
- ¿Cuántas veces interrumpes tu trabajo para atender llamadas?
- ¿Cuánto tiempo se va en responder correos y mensajes?
- ¿Cuántas horas dedicas a redes sociales sin planificación?
- ¿Qué tareas repites cada semana y te frenan?
Tip: muchas veces el problema no es la falta de tiempo, sino en qué se está yendo.